viernes, 16 de mayo de 2014

Ridículamente humano.

Necesitar llorar con desesperación porque tenes un túmulo de emociones reprimidas dentro tuyo que por semanas te quitaron toda la tranquilidad.
Buscar Maggot Brain y darle play mientras sujetas bien fuerte tus auriculares y dejas que todo se disperse hacia tus lagrimales. Sos tan consciente de la situación que te parece ridículo lo que estas haciendo, porque se intercalan tu cuerpo que sigue el sentimiento de catarsis y la otra emoción y pensamiento que están más adentro, que representan el lado frío que siempre llevas dentro, y que saben que todo ésto es momentáneo y temporal, pero necesario porque aunque crees estar muy tranquilo llevas días con un dolor de pecho incesante que los propios médicos te dijeron que es psicológico, y entonces la necesidad de frenarlo y que toda la mierda se evapore saliendo de la manera que sea es inminente. Y corres la vista hacia una hoja en blanco para escribir todo lo que te sucede, mientras terminas de sacudir el acolchado atiborrado de restos de una hoja seca de otoño que te regaló el primer día en que se conocieron, y que acabas de destrozar por la imposibilidad de no poder destrozarle más bien la cara.
Todo es tan ridículo y a la vez humano. Soy ridículamente humano. Y me doy cuenta a veces demasiado tarde, cuando no me detuve lo suficiente a examinar mis sentimientos para determinarlos en relación a las causas correctas, y yo me quedo con la idea de estar estresado con el colegio o tener algún tipo de síndrome cardíaco difícil de identificar, porque una vez más te convences inconscientemente de que sos distinto, y que posees cualidades demasiado inverosímiles al resto como para encajar, aunque ello suponga tener una enfermedad extraña y fatal. Pero no, fue todo culpa de un pelotudo.
A seguir llorando.

1 comentario:

Hiperbólica dijo...

ponele que voy a expresar como me siento yo al respecto de todo el desamor y la cosa que ya sabemos (?)
No me salen ahora las palabras para explicarlo, pero te preguntás si sos la única persona a la que le afectan tanto las cosas. A mí me pasa de acordarme y entonces sumirme -por propia voluntad- en un estado vegetativo mental sólo para no recordar más... y tampoco está bueno. Parece que no somos seres extrasensoriales y que vienen de otro planeta, sino que dejamos que nos hagan mierda. Está bien llorar, está bien ser humano, pero no está bien que nos provoquemos lo que nos duele. Vos ante todo, lo sabés. Y sabés que estoy para vos, también :3